viernes, 28 de agosto de 2015

Negro - Raquel Sequeiro


El gato está triste en el triste tejado de gatos cuando los gatos salen por las noches y las gentes se guardan en sus casas para que los negros diablos no se lleven sus almas de usureros. En mitad de la ciudad negra hay una ciudad oscura, considerada un pueblo hermoso y pequeño, rosa intenso, tan intenso como las frambuesas, tan intenso como el color de las fresas, tan intenso como tus mejillas de amapola; sin embargo, en la ciudad rosa las cosas ya no se reparten equitativamente, por lo que se han teñido de blanco sus calles, sus plazas, sus pozos, sus techos y hastiales, y pronto todos los colores se separarán y yo lloraré mucho, porque nadie pudo antes romper los colores, porque nadie pudo antes hacer una amalgama de la ciudad negra y la ciudad rosa, que ya no es rosa sino gris, de un gris mortuorio, como la ciudad negra, y ya nadie sabe dónde empieza una y termina la otra, aunque yo sí lo sé, porque hay una fina línea divisoria.

Acerca de la autora:
Raquel Sequeiro

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