viernes, 11 de marzo de 2016

Asistencia con corte programado – Héctor Ranea


—Estamos chequeando su llamada —dijo la voz del teléfono—. Esperamos no llegar tarde, esto es Asistencia al Suicida. Es por el llamado del señor Murguel o Murgüel.
—Por favor, deje su mensaje —responde el contestador automático.
—Queremos pedir disculpas por la interrupción. ¿Se encuentra el autor de la llamada de las 19:32 a nuestro 0800?
—¿Sería tan amable de dejar su mensaje? —contesta la máquina de respuesta automática—. Siendo las 24:07 es probable que estemos todos dormidos.
—Llamo de Asistencia al Suicida. Es para pedir disculpas. Fue un corte programado de suministro de energía eléctrica. Ya fue reparado. El problema se originó en que el gerente se suicidó creyendo que era responsable por no haber pagado la cuenta.
—El usuario de esta línea —responde el robot parlante— no podrá atenderlo o atenderla.
—De cualquier modo, le dejo la inquietud: ¿Recibiría usted a cambio de nuestras más sinceras disculpas, un pequeño regalo de nuestra parte?
—Por favor, deje su mensaje. Su tiempo está por terminar.
—Acá Asistencia al Suicida: podemos ofrecer nuestra pizza de cianuro con paltas, rúcula y jamón serrano, muy eficaz, la fugazzetta de botulina, ideal para veganos, la familiar de crotoxina con anchoas y la de ajo a la estricnina ideal para melancólicos.
—Su mensaje ha sido grabado.
El señor Murguel, tres pisos abajo y con un disparo en la boca, ya no puede comer pizza.

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