jueves, 3 de marzo de 2016

Así en la tierra como en el cielo - Juan Manuel Valitutti


El reo contempló desamparado los grilletes que lo atenazaban.
Pidió morir.
—¿Quién me habla? —dijo una voz.
El reo miró a su alrededor. Pensó que estaba volviéndose loco.
Así que nuevamente requirió la muerte.
—¿Por qué quieres tal cosa? —preguntó la voz.
—¡Oh, Dios! —gimió el reo—. ¡Llévame!
Y la Voz dijo:
—No puedo llevarte. No puedo hacer nada, ¿ves? Me echaron los cepos: estoy atenazado, como tú.

Acerca del autor:
Juan Manuel Valitutti

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