lunes, 27 de febrero de 2017

Reversiones – Carlos Feinstein


Gregorio logró volver a ser humano, Para ese momento, todos los demás se habían convertido en insectos gigantes. El problema de Gregorio entonces fue claro, era el ser equivocado en el momento inoportuno. Con el tiempo aprendió que no importaba lo que hiciese, el estaba condenado a ser el repugnante de la sociedad. Habiendo aceptado la situación, se divertía incordiando a cualquier humano o insecto según el turno, que tuviera la mala fortuna de acercársele demasiado.

Acerca del autor:
Carlos Feinstein

La reserva - Ana Caliyuri


Siempre llego tarde al reparto; léase: distribución de papeles, bienes, cargos, mesas, cenas, libros, etc. El caso es que por tal motivo (el de estar a destiempo de los hechos) desarrollé los síntomas de una tara. Los médicos la denominan la tara …no sé qué, ellos siempre han sido muy reservados en sus diagnósticos y yo firme en la trinchera de la vida la sigo luchando; obvio, no soy de la reserva.

Acerca de la autora:
Ana Caliyuri

Janis – Ana Caliyuri


Ella me hostiga. Cada mañana al encender la pc se presenta. Creerá que no tengo nada para hacer. Pues, sea como sea, ella se instala cómodamente enfrente de mí. Sabe que amo la poesía, pero también sabe que juntas hacemos una buena dupla. Janis, ya falta poco, le digo por lo bajo. Ella se enfada, sé que es razonable su enojo. Debo definir su destino, no es justo dejarla a mitad de camino. Cada noche al irme a  dormir la veo. Ella es la protagonista, yo soy simplemente una hacedora de sus fantasías, o quizá ella conoce las mías.

Acerca de la autora:
Ana Caliyuri

Cenizas - Ana Caliyuri


En la espesa quietud, distingo una voz apagada. El silencio, padre de todas las voces, otrora audibles, pasea por la noche cual centinela sin causa. Luego, se atavía como siempre con todo lo invisible, deja su huella atemperada y entre sepulcros sin dioses huye hacia la nada. Yo permanezco impertérrita, por momentos soy abismos, por momentos oscurantismo y en segundos luz de bitácora. Despierto, de las cenizas resurge la voz no silente, de cara a un nuevo alba.

Acerca de la autora:
Ana Caliyuri

domingo, 26 de febrero de 2017

Jugar o no jugar o Así allá como acá – Héctor Ranea


Dadael, el ángel encargado de tallar dados, un maestro para los cubos de aristas mochas, se quedó de una pieza cuando del piso de más arriba le pidieron un juego de dados cargados. El tema de la Tierra no se podía resolver más con el azar, pero el nuevo directorio neoliberal pondría el grito en el cielo si el Jefe empezaba a poner las cosas en orden. Dadael se encogió de hombros y empezó a tallar los nuevos dados. Él, de política, no entendía nada.

Acerca del autor:
Héctor Ranea

Restos de un personaje - Cristian Cano


Salta, repentino, un hombre delgado de movimientos ligeros, con pantalones que le llegan hasta la mitad de los tobillos, como los de una nueva Mantis. Y comienza a bailar sin decir ni “mu”: zapatea, patina y se queda quieto, pensando. Después desaparece. Voy dando vueltas y me hago café. Prendo el televisor e intento distraerme. No sé quién es: no habla. Juntando Muchas horas al Sol, se pone lento, anestesia el flujo y quiebra los colores. Pero nada de eso funciona, siempre termina por suceder la congregación de las sombras, ahí, en los rincones. Ahí, detrás de las patas de las sillas, en donde el mundo parece cambiar.

Sobre el autor: Cristian Cano

Filoso — Cristian Cano


—¿Por qué escribir? —preguntó exhalando humo.
—Porque nos obliga a despojarnos de lo que nos cierne.
—¿Y... para qué escribir?
—Para corregirnos —respondió—. ¡Bien pudiese yo vivir mil años para aprender de mis errores! Escribir es vivir más.
—¿Sabés qué buscás al escribir? —insistió.
—Sí. Vivir y dar vida.
—¿Y a quiénes considerás escritor?
—Eso es muy difícil de responder.

Sobre el autor: Cristian Cano