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martes, 16 de febrero de 2016
Retrato – Alejandro Bentivoglio
En el medio del desierto hay una casa, una casa que siempre ha estado ahí. Una casa que nadie ha visitado nunca. En ella vive un hombre que espera. Es difícil saber lo que espera, porque jamás se lo ha dicho a nadie. Pero es fácil intuir que lo que espera ya está ahí, justo en la casa. La casa en el medio del desierto.
Y solo por eso, es que decide seguir esperando, seguir esperando, seguir esperando.
Acerca del autor:
Alejandro Bentivoglio
sábado, 31 de octubre de 2015
Y algo queda, queda, queda - Alejandro Bentivoglio
Hoy por la mañana se conoció la noticia de que el genocida más famoso del mundo, Adolf Hitler, no tiene su virilidad completa. El desliz provino de uno de sus allegados que reveló la información a un reportero luego de tener una violenta discusión sobre bigotes con el dictador que hace enamorar a todas las jóvenes alemanas. Las miradas acerca del ultraje se centraron en el jefe de las SS, Heinrich Himmler, quien desde siempre ha guardado un oculto odio y envidia hacia el pelo engominado del führer.
—¡Yo no tengo los testículos de nadie! —bramó Himmler ante las preguntas insistentes de los periodistas.
Eva Braun, por su parte, se mostró despreocupada. En una entrevista concedida al Expreso Nazi, afirmó que desde que se conoció la tragedia, el ministro Goebbels no ha dejado de repetirle que Adolf tiene todos sus genitales, todos sus genitales, todos sus genitales, todos sus genitales.
Acerca del autor:
Alejandro Bentivoglio
jueves, 15 de octubre de 2015
¿Qué es qué? - Alejandro Bentivoglio
El extraterrestre era bajito y cabezón. Miraba fijo con sus
inexpresivos ojos negros. Bruno le preguntó si quería algo. El
extraterrestre no le respondió nada.
—¿Entonces, para qué me despertaste? —preguntó Bruno, indignado.
El extraterrestre se encogió de hombros, como queriendo decir que había sido Bruno el que lo había despertado a él.
Luego, alguien realmente abrió los ojos.
Acerca del autor:
domingo, 11 de octubre de 2015
No vuelve - Alejandro Bentivoglio
Cuando al muñeco se le acabaron las pilas pensamos que lo mejor era tirarlo, porque nadie tenía ganas de ir hasta el kiosco para comprar pilas nuevas y lo cierto es que ya no nos servía para nada.
Fue entonces que el muñeco se levantó, se puso un pequeño sombrero y se fue dando un portazo.
—Ya volverá —nos dijimos.
Pero ahora, que es de noche, se nos ocurre que un tipo con orgullo sabe darse cuerda ahí donde jamás la tuvo.
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sábado, 5 de septiembre de 2015
Lo mismo en la vida que en la muerte - Alejandro Bentivoglio
Su afición al dinero continuó aún en la muerte. Así que cuando vio la barca de Caronte, preparó dos monedas falsas para pagar. El barquero tomó lo que se le daba y le indicó que subiera. El viaje fue largo y silencioso. Cuando llegaron a tierra, Caronte le hizo una seña para que bajara, ya estaba en la última morada de los muertos.
Al dar los primeros pasos encontró un enorme palacio de cartón pintado. Árboles de papel. Ridículos animales de telgopor.
Acerca del autor:
Alejandro Bentivoglio
Tomado del blog: Memorias del Dakota
jueves, 20 de agosto de 2015
El vampiro pierde su duelo frente al sol - Alejandro Bentivoglio
Presiento un conato de disputa bajo el ojo, un amagar de pestañas que se abalanzan más lejos del párpado ante el inminente amanecer de la pupila. Es en vano precipitar las manos para evitar el contacto de luz que finalmente nos alcanzará.
La lágrima (primer rastro del combate perdido), se desplaza y se despereza hasta la empuñadura de la cara, arrastrado con ella todo resto de dignidad vampírica.
Acerca del autor:
domingo, 19 de julio de 2015
Al final – Alejandro Bentivoglio
No recuerdan nada de lo que digo, ni se molestan en guardar pedazos de mi memoria o la de otros. Al final todo parece mezclado y no son las copas de más o lo tardío de la noche. Vamos tan lejos como podemos, pero la casa es siempre la misma. Debería saberlo de antemano y no sé quiénes somos ese nosotros que parece perseguirme todo el tiempo. No quiero adjudicarle nada a la paranoia o a los fantasmas que me revolotean. No quiero pensar en nada. Temo que cuando se apague la luz, algo de todo esto sea real.
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jueves, 25 de junio de 2015
Algunas cosas - Alejandro Bentivoglio
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