lunes, 6 de marzo de 2017

Largamente - Juan Manuel Valitutti


Caminaba con mi nene por una calle céntrica.
Vimos a un hombre tirado en la acera, arrumbado en un rincón. Estaba sucio, roto y olvidado.
—¿Qué le pasa al señor, papá? —Mi hijito lo señalaba con el dedo.
Yo no dije nada. Y seguimos caminando.
No avanzamos una cuadra, cuando me acuclillé, tomé a mi retoño por los hombros y lo abracé largamente.

Acerca del autor:
Juan Manuel Valitutti

Zapatos - Daniel Frini


Dejó las pantuflas de bajar ascensores y se calzó las chinelas de transitar lobbies. En la puerta las cambió por mocasines de caminar veredas. Llegó a la esquina, se puso botas para saltar charcos y bajó a la calle. En la senda peatonal las reemplazó por sandalias de cruzar calzadas. Absorto en sus cosas, no prestó atención a la bocina de romper oídos y lo atropelló un auto que circulaba sobre ruedas de cansar ciudades.

Acerca del autor:
Daniel Frini 

La larga espera - Daniel Frini


Esperó toda su vida por la mujer que le estaba destinada. No supo si nunca apareció, si vino y no la vio, no la reconoció, o él no era el indicado para ella. Murió y lo enterraron al lado de una vieja sorda que no se queda quieta en el cajón.

Acerca del autor:
Daniel Frini

lunes, 27 de febrero de 2017

Reversiones – Carlos Feinstein


Gregorio logró volver a ser humano, Para ese momento, todos los demás se habían convertido en insectos gigantes. El problema de Gregorio entonces fue claro, era el ser equivocado en el momento inoportuno. Con el tiempo aprendió que no importaba lo que hiciese, el estaba condenado a ser el repugnante de la sociedad. Habiendo aceptado la situación, se divertía incordiando a cualquier humano o insecto según el turno, que tuviera la mala fortuna de acercársele demasiado.

Acerca del autor:
Carlos Feinstein

La reserva - Ana Caliyuri


Siempre llego tarde al reparto; léase: distribución de papeles, bienes, cargos, mesas, cenas, libros, etc. El caso es que por tal motivo (el de estar a destiempo de los hechos) desarrollé los síntomas de una tara. Los médicos la denominan la tara …no sé qué, ellos siempre han sido muy reservados en sus diagnósticos y yo firme en la trinchera de la vida la sigo luchando; obvio, no soy de la reserva.

Acerca de la autora:
Ana Caliyuri

Janis – Ana Caliyuri


Ella me hostiga. Cada mañana al encender la pc se presenta. Creerá que no tengo nada para hacer. Pues, sea como sea, ella se instala cómodamente enfrente de mí. Sabe que amo la poesía, pero también sabe que juntas hacemos una buena dupla. Janis, ya falta poco, le digo por lo bajo. Ella se enfada, sé que es razonable su enojo. Debo definir su destino, no es justo dejarla a mitad de camino. Cada noche al irme a  dormir la veo. Ella es la protagonista, yo soy simplemente una hacedora de sus fantasías, o quizá ella conoce las mías.

Acerca de la autora:
Ana Caliyuri

Cenizas - Ana Caliyuri


En la espesa quietud, distingo una voz apagada. El silencio, padre de todas las voces, otrora audibles, pasea por la noche cual centinela sin causa. Luego, se atavía como siempre con todo lo invisible, deja su huella atemperada y entre sepulcros sin dioses huye hacia la nada. Yo permanezco impertérrita, por momentos soy abismos, por momentos oscurantismo y en segundos luz de bitácora. Despierto, de las cenizas resurge la voz no silente, de cara a un nuevo alba.

Acerca de la autora:
Ana Caliyuri